Más de 150.000 civiles han huido del enclave kurdosirio de Afrín, objetivo de una ofensiva de Turquía, en los últimos tres días, por los continuos bombardeos y disparos de artillería de las tropas turcas en dirección a zonas bajo el control de las fuerzas gubernamentales sirias, según ha informado el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Los desplazados, según la misma fuente, se dirigen hacia los pueblos de Nubul y Al Zahrá, cerca de Afrín y ubicados también en la provincia siria de Alepo.

Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció este viernes que los combatientes kurdosirios que luchan en Afrín no dejan a los civiles escapar de la ciudad.

Además, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 30 civiles han muerto y decenas han resultado heridos este sábado en bombardeos de aviones militares de las tropas sirias contra la población de Zamalka, situada en la región de Guta Oriental, bastión opositor a las afueras de Damasco. El Observatorio asegura que los aparatos de guerra tuvieron como objetivo los civiles que huían de sus hogares.

Desde el pasado 18 de febrero, un total de 1.394 civiles, entre ellos 271 menores y 173 mujeres, han perecido por los ataques.

El Secretario General de la ONU manifestó este viernes su inquietud por las miles de personas que huyen de la violencia y lamentó que no se haya aplicado la resolución 2401, que aprobó un alto el fuego humanitario en ese país el pasado 24 de febrero. “Es imperativo que se permita el retorno voluntario de todos los desplazados a sus casas tan pronto como la situación lo permita, y que lo hagan con seguridad y dignidad”, dijo titular de la ONU que llamó al Consejo de Seguridad a responder unido y tomar urgentes medidas concretas para terminar con esta tragedia.