El país aportó 4,3 millones de dólares para esta iniciativa

– El nuevo fondo trabajará con los 20 países miembros y asociados de la Comunidad del Caribe (CARICOM por sus siglas en inglés) y con naciones de Mesoamérica en cuestiones sobre el cambio climático. Concretamente y según el acuerdo firmado este jueves, México y la FAO apoyarán el diseño y la ejecución de proyectos para obtener recursos de fuentes como el Fondo Verde para el Clima y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

“Con estos fondos de México, la FAO podrá preparar proyectos de inmediato y movilizar recursos. El carácter multiplicador de este fondo es muy importante, ya que cada dólar invertido se multiplica. Creo que podremos movilizar hasta 300 millones de dólares para los países del Caribe”, explicó el director general de la FAO, José Graziano da Silva.

El Fondo también luchará para fortalecer las agencias e instituciones caribeñas involucradas en la adaptación y resiliencia al cambio climático, promoviendo la cooperación sur-sur con otros países de la región.

La FAO estima que se necesitan 100 mil millones de dólares para mitigar el cambio climático en América Latina, por lo que llama a los gobiernos a invertir en programas ambiciosos y a gran escala.
“Todos los países tienen la necesidad de acceder a todos los fondos disponibles, independientemente de su nivel de desarrollo. El cambio climático es un desafío mundial, y la cooperación internacional es la única forma de enfrentarlo”, comentó da Silva.

Actualmente dieciocho países de la región están trabajando con la FAO para desarrollar 45 proyectos del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), mientras que siete países están creando ambiciosas propuestas de financiamiento para el Fondo Verde del Clima.

“Para los pequeños Estados insulares en desarrollo en el Caribe, el cambio climático es una cuestión de vida o muerte”, dijo el director general de la FAO, quien explicó que, debido a su pequeña área geográfica, aislamiento y exposición, los efectos de este fenómeno se agravan.

La FAO ayuda a estos pequeños Estados a integrar el sector agrícola en las prioridades del cambio climático y las contribuciones determinadas a nivel nacional.

El proyecto del Sector Pesquero del Caribe Oriental está trabajando en siete países (Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tobago).

Esta iniciativa desarrolla las capacidades de los pescadores al tiempo que mejora la gobernanza de la pesca e introduce medidas de adaptación al cambio climático en este sector, clave para la seguridad alimentaria del Caribe.