FranciaFrancia ha sido nuevamente el escenario de una masacre. Este jueves 14 de julio, tras la celebración del Día de la Bastilla, fiesta nacional francesa, un camión ha arrollado a una multitud de personas en la ciudad de Niza, al sur del país.

El ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, ha confirmado la muerte de 84 personas fallecidas, entre ellas una decena de niños y adolescentes, y más de 200 heridos, de los que 52 se encuentran en estado crítico. Por su parte, el presidente francés, François Hollande, ha indicado en un mensaje a la nación que no se puede negar el carácter terrorista del acto y ha informado de que la fiscalía antiterrorista de París se hará cargo del caso.

Con motivo de la fiesta nacional, un gran número de personas se había congregado en el Paseo de los Ingleses para ver los tradicionales fuegos artificiales. El momento de calma desapareció cuando un camión irrumpió en el céntrico paseo y empezó a envestir contra la multitud allí reunida, circulando en zigzag y a gran velocidad para atropellar al mayor número de personas posibles. Además, el conductor del camión, y único ocupante del vehículo, también disparó a varias personas durante el trayecto hasta que fue abatido por las fuerzas de seguridad.

El conductor del camion responde al nombre de Mohamed Lahouaiej Bouhlel, un varón de 31 años, nacido en M’Saken (Túnez). Un hombre desconocido para los servicios de información que además llevaba en el interior del camión armas y explosivos.

Francia se encontraba en estado de emergencia hasta el 26 de julio, pero Hollande ha anunciado que este se ampliará tres meses más. Este atentado se trataría del más importante en Europa desde los ataques en París, que tuvieron lugar en noviembre de 2015 y en el que fallecieron un total de 130 personas, y el atentado de Bruselas, en marzo de este año, en el que fallecieron 32 personas.