Más de 7200 personas se han unido, según la Organización Internacional para las Migraciones, a la caravana que pretende llegar a la frontera sur de Estados Unidos pese a las amenazas del presidente Donald Trump de desplegar al Ejército. El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha pedido que la gestión de la caravana de migrantes centroamericanos que viaja hacia Estados Unidos se aborde “de acuerdo con la ley internacional” y con “respeto total” al derecho de los países a administrar sus fronteras.

 Guterres ha estado en contacto con “varios líderes” durante el fin de semana, dijo su portavoz, Farhan Haq, sin especificar con quién. Este martes, el Secretario General viaja a Washington para reunirse con miembros del Gobierno estadounidense, entre ellos el Secretario de Estado, Mike Pompeo.

A los países de la región, Guterres les ha pedido que colaboren con la Organización Internacional para las Migraciones(OIM) y con el Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) que están sobre el terreno asistiendo a los centroamericanos.

La OIM ha informado que este lunes siguen llegando “grandes grupos” a México y estiman que la caravana está compuesta por unas 7200 personas. “Muchas tienen intención de seguir hacia el norte”, explicó el portavoz.

ACNUR ha reforzado su presencia en el sur de México con el despliegue de un equipo de emergencias. En este momento hay 32 oficiales en Ciudad Hidalgo y Tapachula y más llegarán en los próximos días para asegurar que los centroamericanos reciben “la protección adecuada, información sobre el sistema de asilo, asesoría legal y asistencia humanitaria”.

Durante el fin de semana, “un gran número de personas” cruzaron la frontera entre Guatemala y México “irregularmente” y se congregaron después en un albergue y en la plaza de Ciudad Hidalgo, según informó ACNUR.

El avance del grupo ha sido criticado fuertemente por el presidente estadounidense. Donald Trump ha escrito en su cuenta de Twitter que Guatemala, Honduras y El Salvador “no fueron capaces de hacer el trabajo de impedir que la gente saliese de su país y viniese ilegalmente a Estados Unidos”, por lo que responderá, asegura, “recortando o reduciendo substancialmente la enorme ayuda  exterior” que Washington suministra de manera “rutinaria”. Además, Trump ha “alertado a la patrulla fronteriza y al Ejército” porque considera que es “una emergencia nacional”.

La caravana de migrantes partió de San Pedro Sula, en Honduras, el 13 de octubre con menos de 200 personas, pero ha ido atrayendo más personas a lo largo de la ruta.

El Gobierno de Honduras asegura que más de 1000 migrantes han regresado al país.

Imagen: ACNUR/Markel Redondo.