MarA_a_Fernanda_Di_Giacobbe_thumb_710La chef venezolana Maria Fernanda Di Giacobbe ha sido elegido este martes como la ganadora del Basque Culinary World Prize, un premio para chefs con iniciativas transformadoras promovido por Basque Culinary Center y el Gobierno Vasco, en el marco de la estrategia Euskadi-Basque Country.

El trabajo de la chef venezolana refleja la evolución alcanzada por la gastronomía luego de que una generación de chefs comprendiera que podía multiplicar la dimensión de su profesión y, muy especialmente, que podía contribuir con la sociedad más allá de la cocina.

Promotora insigne del chocolate venezolano, Di Giacobbe fue elegida proyectos como Kakao y Cacao de Origen, con los que ha conseguido articular una red de educación, entrenamiento, emprendimiento, investigación y desarrollo en comunidades productoras en torno al cacao criollo como fuente de identidad, cultura y riqueza económica. En medio de la compleja situación política en Venezuela, se empeña, sobre todo, en brindarle oportunidades mujeres en situación de vulnerabilidad económica, a las que capacita y convierte en microempresarias del chocolate. En consecuencia, recibirá 100 mil euros, que deberá donar a algún proyecto de su elección, que exprese el poder transformador de la cocina.

La decisión fue dada a conocer en el Museo Balenciaga, en Guetaria, después de que este domingo, 10 de julio, se reunieran los miembros de un jurado conformado por algunos de los chefs más importantes del mundo y especialistas vinculados con la alimentación. Presidido por Joan Roca, del Celler de Can Roca (España), incluyó a personalidades como Ferran Adrià (España), Dominique Crenn (Estados Unidos), Heston Blumenthal (Reino Unido), Massimo Bottura (Italia),, Yoshihiro Narisawa (Japón) y Enrique Olvera (México), además de expertos internacionales como el escritor e investigador estadounidense Harold McGee, y al especialista en Historia de la Alimentación, Massimo Montanari,. La escritora mexicana Laura Esquivel, autora de Como agua para chocolate; y Cristina Franchini, experta en Ley Internacional y Acción Humanitaria, parte del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

El Basque Culinary World Prize se lanzó en febrero 2016 para compartir la manera en que la gastronomía puede constituir una fuerza transformadora, subrayando la labor de hombres y mujeres emprendedores y con vocación a la excelencia; de gente innovadora y creativa; tenaz, contracorriente y hasta temeraria, pero sobre todo, comprometida con su sociedad. Se creó, además, para celebrar el camino abierto por pioneros como Alice Waters o Dan Barber en Estados Unidos, Claus Mayer y René Redzepi en Dinamarca, Jamie Oliver y Heston Blumenthal en Reino Unido, Gastón Acurio en Perú o Massimo Bottura en Italia, entre otros.

“La ganadora refleja el paso que puede dar la cocina de ciencia a la conciencia. En torno al un símbolo gastronómico como el cacao, articula esfuerzos que inciden positivamente en toda la cadena que involucra el chocolate. Es además un ejemplo inspirador, que muestra el poder que puede ser la gastronomía, independiente de cuan complejo sea el contexto. Los chefs sí pueden hacer una diferencia”, declara Joan Roca, como presidente del jurado.

Asimismo, Bittor Oroz, Viceconsejero de Agricultura, Pesca y Politica Alimentaria del Gobierno Vasco, ha señaló que “los atributos que se le relacionan a la gastronomía de Euskadi son un reflejo de lo que queremos ser y proyectar en el mundo como Euskadi Basque Country. Un país donde la seña de identidad es la innovación, el emprendimiento, la tradición y el saber hacer, y como no, unos productos de calidad”.

Por su parte, Joxe Mari Aizega, director del Basque Culinary Center, agregó “Con esto quisimos brindar testimonios inspiradores sobre cómo la gastronomía puede contribuir con la sociedad; el ganador es un ejemplo tangible de ello, de la responsabilidad o el sentido que puede implicar ser cocinero o cocinera hoy en día. Entre las tantas distinciones que existen en el mundo, el Basque Culinary World Prize premia acciones concretas y transformadoras, independiente de la escala o la notoriedad del chef. Por eso ha sido tan emocionante”, refiere.

Más de 110 candidatos, de unos 30 países, fueron nominados al Basque Culinary World Prize, entre febrero y abril, a través de la web del premio. Un comité técnico, liderado por la chef Elena Arzak, del restaurante Arzak, y conformado por académicos de distintas universidades, eligió a los 20 finalistas entre los cuales dictaminó el jurado: Alberto Crisci (Reino Unido), Alicia Gironella (México), Ángel León (España), Ann Cooper (EEUU), Carlos Zamora (España), Daniel Boulud (Francia/Estados Unidos), David Hertz (Brasil), Gabriel Garza (México), Jessamyn Rodriguez (Canadá / Estados Unidos), José Andrés (España/Estados Unidos), Joshna Maharaj (Sudáfrica/Canadá), Leonor Espinosa (Colombia), Manoela Buffara (Brasil), Margot Janse (Holanda), Maria Fernanda Di Giacobbe (Venezuela), Massimiliano Alajmo (Italia), Nani Moré (España), Rodolfo Guzmán, (Chile), Teresa Corçao (Brasil). Además de Kamilla Seidler (Dinamarca) y Michelangelo Cestari (Venezuela), en una misma nominación, por su trabajo, juntos, en Bolivia.