Donald Trump ha declarado el estado de emergencia en Carolina del Sur ante la devastación y las fuertes inundaciones causadas por la tormenta Florence, que se ha cobrado 31 vidas desde que tocó tierra en la costa sureste del país el pasado viernes.

El gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, ha confirmado la muerte de 25 personas en este estado mientras que otras seis víctimas mortales se han producido en Carolina del Sur, según las autoridades.

Además, cientos de miles de personas han tenido que ser evacuadas de sus hogares y unos 500.000 usuarios se encuentran sin electricidad en la región afectada.

A pesar de que Florence se ha ido debilitando desde que la semana pasada comenzara a enfilar hacia suelo estadounidense como un huracán de categoría 4 en la escala de intensidad de Saffir-Simpson hasta su actual estatus de tormenta de categoría 1, las autoridades advierten de que aún representa “una situación increíblemente preocupante”.