El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados alertó sobre la violencia física y mental sufrida por los miles de Rohingyas que han debido huir de Myanmar a Bangladesh y advirtió que las condiciones en que se encuentran puede conducir a un desastre sanitario.
En una conferencia de prensa en Ginebra, Filippo Grandi dijo que, tras visitar un campamento improvisado de refugiados en Bangladesh, pudo ver que lo más urgente es sacar a la gente del lodo y la desesperación y ubicarla en donde pueda recibir asistencia. Grandi insistió sobre el riesgo sanitario al que están expuestos los refugiados dadas las terribles condiciones de higiene y saneamiento en que viven y que pueden propagar fácilmente cualquier enfermedad.
Agregó sentirse consternado ante la gravedad de las necesidades y el trauma que padecen esas personas.
Explicó que no se prevé una solución en el corto plazo, por lo que los refugiados precisarán asistencia continua de los organismos internacionales. En este sentido, consideró que harán falta fondos para ayudar a esas personas y anunció que pronto se hará un llamamiento a los donantes.
Por otra parte, instó al gobierno birmano a encontrar soluciones a la crisis y agradeció a Bangladesh haber mantenido abiertas sus fronteras, por donde han entrado al país más de 450.000 Rohingyas en el último mes.

Con la reciente llegada masiva de Rohingyas, se estima que los integrantes de esa comunidad musulmana en Bangladesh suman 800.000, muchos de los cuales han vivido en el país por décadas.

09-17-2017-UN0120423Por su parte, las agencias de la ONU redoblan sus esfuerzos y piden al gobierno de Myanmar mayor acceso al estado de Rakhine.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha enviado este miércoles un cuarto avión cargado de suministros humanitarios para la región del sureste de Bangladesh, donde en el último mes han llegado unos 436.000 refugiados Rohingyas huyendo de Myanmar.
Otros sectores prioritarios para ACNUR incluyen comida, alojamiento y salud.

Asimismo, en Cox’s Bazar el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ya ha registrado a más de 400.000 refugiados Rohingyas para la distribución de 25 kilos de arroz cada dos semanas en los próximos seis meses.
Como medida de emergencia, la agencia de la ONU ha iniciado la distribución de galletas fortificadas a más de 200.000 personas.
A los más vulnerables, niños pequeños y mujeres embarazadas o lactantes, el PMA está entregando la mezcla nutritiva SuperCereal Plus. Casi 60.000 personas ya lo han recibido.

La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) indicó que se está revisando el plan de respuesta, que podría pasar de 77 a 200 millones de dólares para atender las necesidades de 1,2 millones de personas.