Los ataques aéreos registrados al inicio de esta semana contra la ciudad siria de Raqqa habrían causado un alto número de bajas civiles, según indicó el martes el portavoz del Secretario General de la ONU, Stephan Dujarric, citando a las agencias humanitarias de Naciones Unidas en ese país.

Las informaciones, pendientes de confirmación, señalan que unas 30 personas habrían fallecido en el barrio de Al-Sakhani y que una familia de ocho desplazados internos sufrió el mismo destino en otra zona de la ciudad.

Dujarric añadió que los constantes bombardeos de los últimos días y semanas han provocado decenas de muertos y heridos en Raqqa, un enclave donde se calcula que continúan atrapadas unas 25.000 personas.

Naciones Unidas deploró los ataques e instó a todas las partes involucradas en el conflicto a tomar todas las medidas posibles para proteger a los civiles y a la infraestructura civil.