Los gobiernos de la Unión Europea y el Parlamento Europeo han alcanzado este jueves un acuerdo para que el 32% de la energía consumida en 2030 en el bloque proceda de energías renovables, un objetivo de carácter vinculante que incluye una cláusula de revisión al alza en 2023. Por contra, los negociadores han sido incapaces de pactar un objetivo para la eficiencia energética.

El objetivo pactado del 32% se sitúa en un punto intermedio entre las pretensiones de la Eurocámara -que abogaba por situarlo en el 35%- y de los Estados miembros, cuya postura oficial era del 27% aunque en la reunión de ministros del lunes pasado, algunos países se alinearon con la postura de los eurodiputados, como España.