La muerte del piloto del caza Eurofighter que se estrelló cuando volvía a su base de Albacete tras participar en el desfile ha ensombrecido la conmemoración del Día de la Fiesta Nacional.

El trágico accidente se conoció nada más terminar el desfile, por lo que no ha impedido que el acto central del Día de la Fiesta Nacional transcurriera con normalidad y con miles de personas volcadas, con banderas de España, en vitorear a los Reyes, los militares y especialmente a la Guardia Civil y la Policía Nacional, que este año marchaba por primera vez.

El caza Eurofighter del capitán Borja Aybar, piloto de uno de los aviones que han participado en la parada militar, se ha estrellado, por causas aún desconocidas, cuando regresaba a la base militar de Los Llanos, en Albacete.

Tras conocer el suceso, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, que tenían previsto participar en la recepción que Felipe VI ofrecía en el Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional, se han limitado a saludar al rey e inmediatamente han partido hacia Albacete.

Allí han ofrecido sus condolencias tanto a la familia como a los compañeros del fallecido, tal como ha explicado Rajoy en una breve comparecencia ante los medios de comunicación: “Hemos venido a dar el pésame a todo el Ejército del Aire, que vive con intensidad nuestra Fiesta Nacional, y a estar su familia. Hemos estado con la viuda, tienen un niño muy pequeño, de cuatro meses; es un momento muy duro y muy difícil, así que hemos intentado animarla”.