Más de 8.000 armas y alrededor de 1.300.000 cartuchos incinerados fueron transportados a una bodega central en Colombia este martes, cuando la Misión de la ONU en ese país concluyó el proceso de extracción del armamento de las FARC-EP.

“Yo quiero aprovechar la oportunidad para agradecerle al señor Arnault, y todos los miembros de la Misión de Naciones Unidas, el “inmenso esfuerzo” que han hecho. A todos los miembros gobierno, también de las FARC porque este ha sido un esfuerzo titánico, pero también un esfuerzo que ha sido muy efectivo. A pesar de las demoras, que se incumplieron estos plazos, en ocho meses después de firmar el Acuerdo estamos viendo la terminación del proceso de dejación de armas. Eso comparado con otros procesos en el mundo es un tiempo récord. En Irlanda del Norte la dejación de armas tomó 10 años, aquí 8 meses”, puntualizó el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

El mandatario colombiano hizo estas declaraciones en Pondores, en el departamento de La Guajira, durante el acto que marcó oficialmente el fin del proceso de extracción de armas de las FARC-EP.

En el evento estuvo presente el jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, quien informó que se extrajeron todas las armas y municiones de los 26 campamentos de las FARC-EP, así como las que se encontraban en las caletas o escondites.

El jefe de la Misión señaló que la operación se realizó simultáneamente en Pondores, La Reforma, Yari, La Guajira y La Variante.
Arnault subrayó la importancia de este proceso y lo que significa para el futuro de Colombia.