Son más de 456.000 los venezolanos que se han establecido en el Perú por la crisis en los últimos años

 – La Justicia del Perú revocó este viernes  la disposición gubernamental de que los venezolanos solo puedan entrar al país con pasaporte, y le dio al Ejecutivo 30 días de plazo para fijar normas que regulen por otra vía la llegada masiva de inmigrantes.

La Justicia le otorgó así la razón a la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en el sentido de que la medida, adoptada para desalentar el arribo de quienes huyen de la crisis humanitaria en Venezuela, viola garantías fundamentales y afecta el derecho al libre tránsito.

El Gobierno peruano había suspendido desde el 25 de agosto, solo para los venezolanos, la medida de que los ciudadanos de los otros países sudamericanos puedan ingresar con solo el documento de identidad nacional. Eso causó que muchos venezolanos que habían iniciado el peregrinaje sin pasaporte o que no podían obtener ese documento por limitaciones económicas u obstáculos políticos quedaran atrapados en la frontera con Ecuador o tuvieran que buscar otros destinos.

El Alto Comisionado para los refugiados visitará a los venezolanos en Sudamérica

– Filippo Grandi, el Alto Comisionado para los Refugiados, comenzará este domingo una misión de ocho días por Colombia, Argentina, Perú y Ecuador para conocer “de primera mano” las necesidades de los refugiados y migrantes venezolanos en estos países.

Más de 346.000 venezolanos han solicitado el estatuto de refugiado desde 2014. Más del doble han conseguido otras formas de residencia, lo que les permite vivir, trabajar y acceder a servicios sociales en los países de acogida.

ACNUR, junto a otras agencias de la ONU, está apoyando a los países que reciben a los venezolanos. La agencia reparte comida, ofrece albergue temporal, da suministros a los hospitales y apoya centros de cuidado de niños. Además, ACNUR está ayudando a identificar a los venezolanos que necesitan protección internacional y asegurándose de que entiendan sus opciones para obtener estatus legal en los países en los que están.