La ayuda destinada a la educación ha disminuido durante seis años consecutivos y en 2016 alcanzó sólo 12.000 millones de dólares, un 4% menos que en 2010, ha revelado este martes el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo, publicado por la UNESCO, que indica que esos fondos son insuficientes para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, que busca la educación primaria y secundaria universal para 2030.

Irina Bokova, directora general de la UNESCO, advirtió que para alcanzar esa meta haría falta multiplicar la ayuda al menos por seis y destinarla a los países que más la necesitan. “Sin embargo, observamos que los donantes en el ámbito de la educación están desviando su atención de los países más pobres”, apuntó.

Además, el informe señaló que Estados Unidos y el Reino Unido siguen siendo los dos mayores donantes al sector de la educación básica, aunque en el periodo 2014-2015 redujeron su asignación en un 11% y un 9%, respectivamente. Por su parte, Noruega y Alemania incrementaron su aportación un 50% y 34%, respectivamente.

El estudio destaca, también, que la ayuda no se está distribuyendo en función de las necesidades. Por ejemplo, África Subsahariana, donde vive la mitad de los niños sin escolarizar del mundo, recibe actualmente menos de la mitad de la ayuda a la educación básica que recibía en 2002.

Por otra parte, si bien la ayuda humanitaria a la educación ha alcanzado un máximo histórico, con un aumento del 55% entre 2015 y 2016, este sector sigue recibiendo únicamente el 2,7% de la ayuda total disponible, lo que representa un 48% de la cantidad que solicita.

Frente a este panorama, la UNESCO llamó a los donantes internacionales a no desviar su atención de la educación y a aumentar sus compromisos en ese ámbito para que en 2030 la educación universal sea una realidad.