Algunos de los afectados por el derrumbe del puente Morandi ya tienen un alojamiento temporal. Las autoridades italianas han entregado las llaves de cinco casas provisionales a 20 miembros de cinco familias que tuvieron que abandonar sus hogares. Se calcula que en ocho semanas la totalidad de los seiscientos damnificados, muchos de los cuales permanecen en albergues, puedan tener un sitio en el que vivir.