Los investigadores del accidente del avión ruso Antonov AN-148  de la compañía Saratov Airlines, que este domingo se estrelló entre las localidades de Arguntsevo y Stepanovo, creen que la causa del siniestro fue “la congelación de los sensores de velocidad, que derivó en que los pilotos habrían recibido datos erróneos sobre la velocidad del aparato en la cabina”.

Estos datos se desprenden de los datos extraídos de las cajas negras del avión, que han sido analizadas por los especialistas del Comité Interestatal de Aviación. Ahora los expertos tendrán que estudiar las grabaciones para verificar las reacciones de los pilotos a la alarma de amenaza de colisión.

A bordo del AN-148 se encontraban seis tripulantes y 65 pasajeros, tres de ellos niños. El avión desapareció de los radares poco después de despegar este domingo del aeropuerto moscovita Domodédovo y realizaba el vuelo con destino a la ciudad de Orsk, al sur de los Urales.