El grupo de la Dr. Ruth M. Risueño ha identificado recientemente un nuevo mecanismo para luchar contra la leucemia mieloide aguda. El resultado de su investigación ha sido publicado en la revista Leukemia, referente mundial en el mundo de la hematología. En este estudio, cuya autora principal es la investigadora Amaia Etxabe, se ha descrito una potencial terapia específica de las células madre de la leucemia.

La leucemia mieloide aguda es el primer tumor en el que se describió una población de células madre leucémicas. Son células con las mismas propiedades que las células madre normales y, por tanto, tienen la capacidad de reproducir las células malignas.

Las tasas de remisión de este tipo de leucemia con quimioterapia estándar están hoy en día entre el 50 y el 85%, aunque la mayoría de los pacientes sufrirá una recaída. Las células madre de la leucemia son la población de células dentro del tumor responsables de la iniciación, mantenimiento y recaída de la enfermedad. Por este motivo, se han de erradicar para que la enfermedad se elimine completamente.

En su investigación, el grupo del IJC ha detectado que las células leucémicas expresan en su superficie el receptor de serotonina tipo 1 (HTR1). Los HTRs se han asociado clásicamente al sistema nervioso y es la primera vez que se identifica su papel en procesos tumorales.

La inhibición de este receptor conlleva la destrucción de este tipo de células leucémicas mientras que se observa un efecto mínimo en células sanguíneas sanas.

Este estudio, por tanto, muestra la importancia del HTR1 en la producción de este tipo de leucemia e identifica este grupo de receptores como una nueva diana terapéutica en la LMA con valor pronóstico.

La leucemia mieloide aguda (también conocida como leucemia mieloblástica aguda, leucemia mielógena aguda, leucemia granulocítica aguda o LMA) es el tipo más común de leucemia aguda en adultos. En con-diciones normales la médula ósea produce unas células denominadas mieloblastos que, tras madurar, se convierten en granulocitos, células encargadas de la defensa del organismo contra las infecciones.

En la LMA las células de la línea mieloide (mieloblastos) proliferan de forma anormal invadiendo progresi-vamente la médula ósea interfiriendo la producción de células normales de la sangre, lo que origina insufi-ciencia medular e infiltra tejidos extramedulares

En ocasiones la LMA es la etapa final de otras enfermedades como los síndromes mielodisplásicos o los sín-dromes mieloproliferativos crónicos. Su incidencia es muy elevada entre pacientes con determinadas alteraciones cromosómicas como el síndrome de Down o la Anemia de Fanconi.

La mediana de edad de los pacientes con LMA es de 64 años y la mayoría de pacientes se sitúan en la franja de los 60 – 75 años. Existen más de 7 subtipos con pronósticos y tratamientos muy variables.