En la actualidad, 2.000 millones de personas viven en países donde los resultados de desarrollo se ven afectados por la fragilidad, el conflicto y la violencia. Mientras el resto del mundo avanza, la pobreza extrema se concentrará cada vez más en estas zonas, aumentando del 17% del total mundial en la actualidad a prácticamente el 50% para 2030 debido a las altas tasas de crecimiento demográfico y el débil desarrollo económico.

Flavia RossembujAl mismo tiempo, la naturaleza de las hostilidades está cambiando. Después de un periodo de declive desde el término de la Guerra Fría, los conflictos violentos han aumentado rápidamente a partir de 2010. Hay menos enfrentamientos a gran escala, pero la fragilidad constituye un riesgo cada vez mayor a nivel mundial. El desplazamiento forzado es una crisis que afecta a los países en desarrollo, las actividades extremistas amenazan los avances en materia de desarrollo y la seguridad ciudadana es un motivo de preocupación cada vez mayor, lo que se vincula estrechamente con el aumento de la desigualdad. No solo los países de ingreso bajo son vulnerables, sino también los de ingreso mediano. La fragilidad traspasa las fronteras nacionales y tiene dimensiones subregionales e incluso subnacionales.

Para el Grupo Banco Mundial, abordar el desafío de la fragilidad, el conflicto y la violencia es una prioridad estratégica y fundamental para lograr sus objetivos de poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida. Dicha meta también se torna importante cuando la comunidad internacional trabaja en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el objetivo 16 relacionado con la paz, la justicia y las instituciones sólidas.

La Corporación Financiera Internacional. La Corporación Financiera Internacional (IFC), entidad del Grupo Banco Mundial, es la principal institución internacional de desarrollo dedicada exclusivamente al sector privado en los países en desarrollo.

IFC utiliza sus productos y servicios, y aprovecha los de las otras instituciones que integran el Grupo Banco Mundial para ofrecer soluciones de desarrollo adaptadas a las necesidades de los clientes. Aplica sus recursos financieros, conocimientos técnicos, experiencia a nivel mundial y capacidad de innovación para ayudar a sus asociados a superar desafíos financieros, operacionales y políticos.

Los clientes ven en IFC a un proveedor y movilizador de capital escaso, conocimientos y alianzas duraderas que puede ayudar a abordar limitaciones críticas en ámbitos como las finanzas, la infraestructura, las competencias laborales y el entorno regulador.

IFC también es líder en movilizar recursos de terceros para financiar sus proyectos. La disposición a trabajar en entornos difíciles y el liderazgo para atraer financiamiento privado le permite aumentar su influencia y generar un impacto en el desarrollo mucho más allá de lo que permiten sus propios recursos.

Los inversores son muy cautos frente a posibles inversiones en paises frágiles y afectados por conflictos por razones obvias: la historia y la posibilidad de inestabilidad en el país. Sin embargo, frecuentemente hay problemas más prosaicos que hacen que no se lleven a cabo inversiones o se ralentice la llegada de capital.

La ausencia de información fiable y actualizada sobre los mercados y oportunidades presentes en países frágiles es una de las preocupaciones citadas por posibles inversores. Incluso cuando surgen buenas oportunidades de inversión en países frágiles los inversores se quejan de la dificultad para aprovecharlas.  Los socios locales no tienen la capacidad suficiente, las infraestructuras no son ideales y el apoyo político no es siempre el deseado. Sin embargo, a pesar de los obstáculos, los países frágiles en África están dando la bienvenida a inversiones de manera exponencial.

Hace cinco años, el portafolio de IFC en países frágiles era de 300 millones de dólares. En los últimos tres años, IFC invirtió y proporcionó servicios de asesoría por valor de USD 3.500 millones de dólares en países frágiles y afectados por conflictos en todo el mundo.

Basado en la experiencia, se pueden identificar las siguientes áreas:

  1. Estar presente. Las inversiones se llevan a cabo en aquellos paises en los que existe colaboración con socios locales.
  1. Ser consciente de los conflictos existentes. Hay que examinar de manera rigurosa los posibles conflictos en el país y determinar lo que se puede hacer realmente en el país, poniendo de lado el optimismo, pero no la confianza. Las inversiones tienen que ayudar a aumentar la estabilidad y no reforzar o ignorar antagonismos latentes.
  1. Disminuir el riesgo de la inversiones. Los niveles muy elevados de riesgo matan las inversiones. Hay que intentar movilizar la inversión privada frente a la inversión pública y evitar depender de garantías soberanas para grandes proyectos de infraestructura. Hay que reducir el coste de financiación en moneda local.
  1. Incubar negocios. Las actividades de negocio en países frágiles frecuentemente se enfrentan a dificultades para meramente ponerse en marcha. Hay que ayudar a que los operadores locales sean capaces de estructurar el negocio para que sea susceptible de aceptar inversiones.
  1. Aumentar el impacto de las inversiones. La pobreza, el desempleo y la falta de oportunidades están presentes en los países frágiles. Sin la perspectiva de un futuro mejor, un país puede fácilmente volver a verse afectado por el conflicto. Para ello, es preciso trabajar con PYMES locales equipándolas con las capacidades y la financiación apropiada para que puedan participar en mayores proyectos y llegar a mercados más amplios.
  1. Actuar en asociación. La dificultad de tirar adelante proyectos en países frágiles requiere de muchos inversores e instituciones.
  1. Innovar. Hay que pensar de manera diferente y ajustar las soluciones en cada posible escenario.

En conclusión, desde el Grupo del Banco Mundial abordar el desafío de la fragilidad, el conflicto y la pobreza es fundamental en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en particular, desde IFC, trabajamos con el sector privado de los paises en desarrollo para ayudar a crear oportunidades para todos.

Flavia Rosembuj González-Capitel

Abogada en la Corporación Financiera Internacional (IFC) (1)

  • Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión del Grupo del Banco Mundial o de la Corporación Financiera Internacional.
  • Unos 2.000 millones de personas viven en países donde los resultados de desarrollo se ven afectados por la fragilidad, el conflicto y la violencia.
  • Se proyecta que, para 2030, el 46% de las personas pobres del mundo vivirá en contextos frágiles y afectados por conflictos.
  • Los atentados terroristas aumentaron un 120% desde 2012.
  • El desplazamiento forzado es una crisis mundial de desarrollo: el 95% de los refugiados y desplazados internos vive en países en desarrollo y se originan en los mismos 10 conflictos desde 1991.