La franquicia andaluza de moda masculina prevé nuevas aperturas en 2018 con la vista puesta en Barcelona, Valencia, Málaga y Bilbao

La franquicia andaluza de moda masculina Harper & Neyer concluyó el año 2017 con una facturación de 1,5 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 35% respecto al ejercicio anterior. A lo largo del año pasado, Harper & Neyer aumentó en cuatro el número de establecimientos, implantándose así en Madrid, Murcia, Zaragoza y Badajoz.

La expansión de la franquicia continuará durante este año 2018, en el que prevé alcanzar unas ventas de dos millones de euros y abrir nuevos establecimientos con la vista puesta en Barcelona, Valencia, Málaga o Bilbao, lo que permitirá un aumento significativo de su presencia en el mercado nacional con al menos dos nuevos espacios en el primer semestre.

Además de las tiendas, Harper & Neyer cuanta con un canal multimarca, que también prevé una expansión este año. La franquicia aumentará su producción para ampliar la presencia de este canal más allá de las fronteras nacionales. La compañía tiene previsto entrar con agentes en Portugal, Holanda, Bélgica y Francia. Una vez consolidado el canal, la franquicia pretende abrir una tienda, aunque aún no se ha decidido el mercado.

La empresa ha mejorado también sus resultados en el canal online. El e-commerce representa el 10% de las ventas totales de la empresa, por lo que en 2017 se han realizado diversas incorporaciones al área digital.

La presencia en tiendas de Harper & Neyer en España se ha ampliado en 2017 con una flagship store en la calle Velázquez de Madrid; un establecimiento en la calle Platerías de Murcia, otro en la calle Isaac Peral de Zaragoza y otro más en el centro comercial El Faro de Badajoz. Se unen así a las tiendas que ya estaban abiertas en Sevilla, Almería y Santander.

Harper & Neyer es una franquicia de moda y complementos dirigida al público masculino, cuya fórmula comercial combina el diseño italiano, la elegancia británica y la fabricación española en todas sus prendas, ofreciendo así cortes clásicos con aires renovados dotando a las prendas de elementos, colores y detalles que son tendencia en cada temporada.

La franquicia se ha convertido en una referencia en el mercado desde que empezó a operar en 2013 de la mano de Nabil Salah y los hermanos Javier y Alberto Cerezo. Iniciaron su camino con una pequeña producción de camisas vendidas por internet. El año pasado la compañía trasladó sus oficinas centrales a Málaga con unas instalaciones que suman 800 metros cuadrados de superficie.