El Secretario General de la ONU subrayó hoy la gravedad de la situación humanitaria de la minoría Rohingya en Myanmar y urgió a las autoridades de ese país a detener la violencia y permitir la entrada de ayuda vital para esa comunidad.

En una conferencia de prensa a pocos días del inicio del debate de alto nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas, António Guterres también conminó al gobierno birmano a otorgar la ciudadanía a los Rohingya o, por lo menos, a concederles un estatuto legal que les dé derechos básicos como la libertad de movimiento.