El secretario general de la ONU, António Guterres, se encuentra en Japón, donde se reunió con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, para hacer parte de actos de conmemoración en el marco del aniversario de los ataques a Hiroshima y Nagasaki.

“Estoy aquí para expresar mi profunda solidaridad con los japoneses que fueron víctimas de las dos únicas bombas atómicas que hasta ahora han explotado, para rendir homenaje a la capacidad de recuperación del pueblo japonés y especialmente de las víctimas, y para decir que la voz de los hibakusha es un mensaje fundamental para la paz”, dijo.

Guterres aseguró que su expresión de solidaridad llegan en un momento “muy importante” para las Naciones Unidas, ya que además del proceso de diálogo de Corea del Norte, recientemente se lanzó una nueva iniciativa de desarme en Ginebra.

“Desarme para salvar a la humanidad, en el que, por supuesto, el objetivo central es tener un mundo totalmente libre de armas nucleares. Estamos completamente comprometidos a asegurarnos de que no se ponga en tela de juicio la no proliferación, y las situaciones de Corea del Norte e Irán son dos aspectos centrales de nuestras preocupaciones”, explicó.

Agregó que para garantizar la no proliferación se necesita de “medidas progresivas de desarme en la dimensión nuclear, así como de armas químicas y biológicas”.