Felipe-VIEn su discurso de los Premios Princesa de Asturias, en el Teatro Campoamor de Oviedo, el Rey ha recurrido a la figura de Miguel de Unamuno para reivindicar una España “de brazos abiertos”, solidaria y animada, “una España alejada del pesimismo, del desencanto o el desaliento”. Una España que se valore a sí misma, “orgullosa de los somos”, y que aprecie sus logros colectivos, “lo que juntos hemos conseguido, que ha sido mucho y admirable”. Una España, ha reclamado Felipe VI, segura de sí misma y culta “porque un pueblo que quiera, respete y ampare la cultura nunca le temerá a su futuro”.

En su intervención, de 28 minutos de duración, el rey ha recordado que los premios nacieron hace 35 años “con la voluntad de afirmar una España que, como dijo Unamuno, tiene que ser de brazos abiertos” y que debe vivir “orgullosa de lo que somos y de lo que juntos hemos conseguido, que ha sido mucho y admirable”.

Don Felipe, acompañado por la reina doña Letizia, ha iniciado su discurso alabando las virtudes de los galardonados, cuyo “ejemplo nos mueve a la reflexión sobre el lugar destacado que, en la vida de las sociedades, tene el reconocimiento a quienes hacen de su existencia un símbolo de compromiso y solidaridad”.