El Rey ha reivindicado hoy los Juegos Olímpicos que se celebraron en Barcelona en 1992 como un ejemplo de los “grandes éxitos” que se consiguen cuando los españoles trabajan de forma conjunta, y ha llamado a la unidad para reeditar logros como aquel en el futuro.

Durante un acto para celebrar los 25 años de la cita olímpico en Sant Cugat del Vallès, Felipe VI ha señalado en catalán que “Los juegos de Barcelona fueron precisamente esto: el producto del esfuerzo, de la generosidad, de la solidaridad y del compromiso de todos; de la unidad de todos alrededor de un proyecto que contó con la colaboración entre todas las administraciones”.

La organización de los Juegos supuso, ha recordado el monarca, “una profunda modernización y su auténtica transformación a la ciudad pujante” actual y, para toda España supusieron la confirmación del camino de desarrollo y progreso iniciado años antes, desde la entrada en la democracia 15 años atrás.

También ha recordado que hace solo unas semanas se conmemoraban las elecciones generales de 1977 y el ingreso de España en el Consejo de Europa: “Hechos que hace 40 años supusieron el punto de partida de una nueva etapa que se caracterizaría por la consolidación de nuestra convivencia democrática”.

Ese fue el inicio, según el rey, de una trayectoria ascendente que en pocos lustros alcanzaría hitos como los Juegos olímpicos, la Exposición Universal de Sevilla y la Capitalidad Europea de la Cultura de Madrid.