En su primera intervención pública desde que el Parlamento de Cataluña aprobara las leyes que amparan el referéndum de independencia anunciado por la Generalitatpara el 1 de octubre, el Rey ha comenzado de forma muy directa el discurso con que ha clausurado la ceremonia de entrega de los Premios Nacionales de Cultura 2016 en Cuenca: “Permítanme que comience mis palabras haciendo referencia a la situación que estamos viviendo en Cataluña”.

A renglón seguido, el Rey señaló que  “cultura significa creatividad e imaginación; significa historia y arte; literatura y lenguas; tradiciones e innovación. Pero para poder expresarse la cultura necesita la libertad. Una libertad que costó mucho a los españoles conseguir y que hizo posible nuestro anhelo común de convivir en democracia. Una convivencia democrática que fue el fruto de un deseo profundo, intenso y sentido por cada uno de los españoles. Y una aspiración alcanzada después de muchos sacrificios y esfuerzos y gracias al compromiso y la generosidad de todos. Un gran triunfo colectivo que es irrenunciable”.

“Esa convivencia, en una democracia constitucional como la nuestra, solo es posible si las leyes que la regulan y organizan son atendidas y cumplidas por los ciudadanos y por las instituciones; si los derechos y libertades de los ciudadanos son tutelados y respetados por los poderes públicos. Por eso, ante quienes se sitúan fuera de la legalidad constitucional y estatutaria y fracturan la sociedad, estoy seguro de que los derechos que pertenecen a todos los españoles serán preservados; de que las libertades de todos los ciudadanos serán garantizadas y protegidas; y de que, como ya he tenido ocasión de afirmar, la Constitución prevalecerá sobre cualquier quiebra de esa convivencia en democracia que es, ha sido y será base de nuestra vida en común en libertad, fundamento de nuestro progreso y pilar esencial de nuestra pertenencia a la Unión Europea”, afirmó Su Majestad el Rey.