El Aquarius,  el buque de la ONG francesa Sos Méditerranée con 629 inmigrantes a bordo, podrá atracar en el puerto Valencia. La embarcación que rescató de aguas libias a centenares de emigrantes lleva desde el sábado sin poder atracar ante la negativa del gobierno de Italia, que cerró sus puertos por primera vez e insistió en que Malta acogiera a los rescatados.

Entre los 629 inmigrantes que viajan en el barco, que ha pasado la noche con los motores parados a 35 millas de Italia y 27 de Malta, hay 123 menores no acompañados, 11 de ellos niños pequeños y siete mujeres embarazadas.

 

Con su negativa, el nuevo ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, ha cumplido su promesa de poner punto final al campo de refugiados de Sicilia. No obstante, algunos ayuntamientos italianos, como Nápoles, Livorno, Palermo o Crotone, ofrecieron al Ejecutivo del Movimiento 5 Estrellas y la Liga sus puertos para acoger a los centenares de inmigrantes que se encuentran a bordo del Aquarius.

Los primeros ministros de Italia, Giuseppe Conte, y de Malta, Joseph Muscat, agradecieron a España su “gesto de solidaridad” por ofrecer un puerto al barco. “Habíamos perdido un gesto de solidaridad por parte de la Unión Europea sobre esta emergencia. Debo agradecer a las autoridades españolas por haber acogido nuestra petición”, dijo Conte a los medios.

Tras la polémica desatada por la negativa italiana, el Parlamento Europeo ha aprobado por 212 votos a favor y 62 en contra debatir el miércoles la gestión de las emergencias humanitarias en el Mediterráneo. 

Por otra parte, la decisión de España presionará más a sus socios comunitarios en una cumbre el 28 y 29 de junio en un momento en que Italia quiere cambios en la ley sobre asilo del bloque para que todos los países asuman la carga de las llegadas masivas de inmigrantes.