El jefe la Misión de la ONU en Colombia ha dicho ante el Consejo de Seguridad que es urgente movilizar los recursos del Estado para proteger a los líderes sociales ante el elevado número de asesinatos.

Jean Arnault ponía como ejemplo el asesinato este fin de semana Jaime Rivera, coordinador de un programa de reemplazo de cultivos de coca, y sus dos hijos.

“Que este líder estuviera promoviendo un programa patrocinado por el Gobierno y que es parte del Acuerdo de Paz ilustra la falta de vergüenza de los asesinos y la necesidad apremiante de movilizar a las instituciones del Estado para prevenir y procesar estos crímenes”, aseguró.

Arnault presentaba ante el Consejo, con la presencia del ministro de exteriores colombiano, el informe trimestral sobre la misión de verificación.

Además de los asesinatos, el jefe de la misión ha señalado entre las principales preocupaciones la reintegración económica de los excombatientes.  La gran mayoría de ellos, decía, no tienen más perspectiva económica que el estipendio mensual que reciben y que termina en agosto de 2019. También preocupa especialmente el sentimiento de “incertidumbre legal” que sigue siendo generalizado entre los antiguos miembros de las FARC.