Es la advertencia que ha lanzado el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos.

David Beasley recuerda en un comunicado que hay 18 millones de yemeníes que no saben de donde vendrá la próxima comida y la situación sigue empeorando.

El precio de los alimentos básicos se ha disparado un 35% en los últimos 12 meses, haciéndolos inasequibles para muchas familias. El Programa Mundial de Alimentos asiste a entre 6 y 7 millones de yemeníes al mes y este año llegarán hasta los 8 millones.

Beasley dijo que no podemos permitirnos ningún tipo de disrupción de esta ayuda y que se necesitan con urgencia puntos de entrada para las importaciones.