Tras la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario que ha acordado recurrir el referéndum ilegal de autodeterminación en Cataluña, el presidente del Gobierno ha afirmado que hará “todo lo necesario” para defender el Estado de Derecho, la soberanía nacional y la convivencia pacífica de los españoles.

 – El jefe del Ejecutivo ha comparecido en La Moncloa para informar de los acuerdos adoptados en la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. Después de recibir el dictamen preceptivo del Consejo de Estado y escuchar a los miembros del Gabinete, el presidente ha dado instrucciones a la Abogacía del Estado para que registre “inmediatamente” el recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de Referéndum que votó ayer el Parlamento de Cataluña.

El Consejo de Ministros también ha acordado impugnar ante el Tribunal Constitucional el decreto de convocatoria del referéndum que firmó anoche el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, así como el decreto por el que se aprueban las normas complementarias para su realización. Finalmente, se recurre la resolución del Parlamento catalán por la que se designan cinco miembros de la Sindicatura Electoral.

En los recursos, ha apuntado el presidente, el Gobierno pide “la nulidad de todos estos actos y que se decrete la suspensión de los mismos, a la espera de la correspondiente sentencia”. También solicita que se notifique personalmente esa suspensión al presidente de la Generalitat, a todo su Gobierno, a los principales altos cargos de la Generalitat relacionados con la organización de la consulta y a los 947 alcaldes de Cataluña. La petición incluye que en esas notificaciones se les advierta de su deber de impedir o paralizar cualquier iniciativa tendente a la organización del referéndum.

El jefe del Ejecutivo ha desgranado las razones que amparan la decisión del Gabinete y que, en su conjunto, “constituyen un aldabonazo sobre los aspectos cada vez más autoritarios y antidemocráticos” de los responsables de las instituciones de Cataluña.

En primer lugar, Rajoy ha señalado que el Gobierno debe “hacer honor” al mandato de “cumplir y hacer cumplir la ley”. España, ha argumentado, es un país que “convive en paz y conforme a unas reglas acordadas por todos”, y frente a esta voluntad democrática de los españoles “no existe ningún poder que pueda menoscabarla ni ningún tipo de legitimidad alternativa”.

La segunda razón es la defensa de la soberanía nacional: “Todos decidimos sobre lo que a todos nos pertenece, que es nuestro país”. La Nación española, ha añadido, “es el resultado de la voluntad y los sentimientos de generaciones y generaciones de mujeres y hombres que han querido vivir juntos, en su innegable y enriquecedora pluralidad”. Ni el presidente ni las Cortes ni ningún otro poder “puede hurtar unilateralmente” esa decisión que corresponde a “todos y cada uno de los españoles”.

“En consecuencia, esa consulta, por más que se pretenda imponer de forma atropellada, chapucera e ilegal, no se va a celebrar”, ha manifestado.

Mariano Rajoy ha calificado de “espectáculo democráticamente deplorable” la sesión celebrada ayer en el Parlament: “Todo el cúmulo de ilegalidades e arbitrariedades que allí se produjeron es producto solo de un hecho: de la obstinación de unos políticos por imponer a la fuerza su proyecto de ruptura a la sociedad”.

Los responsables de este proceso, ha proseguido el presidente, “no han tenido reparo alguno en forzar las reglas del juego, aprobar leyes fantasmas, privar a la oposición de sus derechos o desobedecer las advertencias de sus propios letrados”.

Rajoy ha afirmado que en España se puede ser independentista y defender la ruptura de la soberanía nacional mediante los cauces legales, pero no se pasará “por encima de nuestras normas democráticas para conseguirlo”.

El presidente ha lanzado un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos de Cataluña y a sus funcionarios: “Nadie les puede obligar a hacer nada ilegal. La ley les obliga, pero también les protege y les defenderá frente a cualquier arbitrariedad”.

Asimismo, ha reconocido a los grupos políticos de la oposición en el Parlament y a los responsables de los servicios jurídicos de la Cámara autonómica “el coraje que ayer demostraron en la defensa de la legalidad y de la dignidad de las propias instituciones catalanas”.

El presidente también ha agradecido la disposición y la lealtad de los partidos que defienden el orden constitucional y el apoyo que están mostrando al Gobierno. A su juicio, “esa actitud es motivo de tranquilidad para todos” y esa unidad “contrasta vivamente con la fractura que ayer vimos reflejada en Cataluña”.

En este punto, Rajoy ha subrayado que seguirá trabajando “para mantener esa unidad y esa lealtad recíproca a la hora de hacer frente a situación” y que no duda de que “el resto de líderes tendrá el mismo comportamiento”. “Creo firmemente que todos estamos dando la respuesta serena pero firme y eficaz que se precisa”, ha dicho.