Según informa Efe, el Gobierno considera que es inadmisible “hacer una declaración implícita de independencia para luego dejarla en suspenso de manera explícita”, en alusión al discurso de esta tarde del presidente catalán, Carles Puigdemont, en el Parlament.

No se puede aceptar -apuntan las fuentes consultadas por Efe- dar validez a la ley del referéndum, que está suspendida por el Tribunal Constitucional, y tampoco se puede dar como válido el supuesto recuento de un referéndum “fraudulento e ilegal”.

Hemos asistido «a un chantaje al Estado retransmitido en directo», han declarado fuentes del Gobierno citadas por ABC: «El Gobierno no va a ceder a ningún chantaje, no lo va a permitir», han señalado las mismas fuentes, que han subrayado que la declaración de esta tarde «tendrá consecuencias» legales sobre Puigdemont.