El Instituto Cervantes de París ha inaugurado este martes la exposición «José Suárez (1902-1974). Unos ojos vivos que piensan», que contiene fotografías, documentos y objetos personales del innovador artista gallego, uno de los grandes nombres de la fotografía española del siglo XX. Asisten el director del Instituto, Juan Manuel Bonet, y el consejero de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria de la Xunta de Galicia, Román Rodríguez González.

En la capital francesa comenzará el periplo internacional de la muestra por centros del Instituto, en cuya sede central (Madrid) se exhibió entre mayo y septiembre de 2016. Tras permanecer en París hasta el próximo 26 de mayo, viajará después a los Cervantes de Tokio (Japón), en julio, y Sao Paulo (Brasil), en otoño, dos países que marcaron una fuerte impronta en la vida del fotógrafo.

Producida por la Xunta de Galicia (a través de la Fundación Cidade da Cultura), también asistirá a la inauguración (hoy a las 20 horas) la directora-gerente de dicha Fundación, Ana Isabel Vázquez Reboredo. Previamente (19 h) se celebrará una mesa redonda con los comisarios, Xosé Luis Suárez Canal y Manuel Sendón, grandes estudiosos de la fotografía gallega.

Se trata de la mayor exposición realizada sobre José Suárez (1902-1974), artista que incorporó los movimientos de vanguardia europeos, intelectual amigo de destacados escritores y creador comprometido que vivió en el exilio durante más de dos décadas.

“Un fotógrafo traspapelado”

Para Juan Manuel Bonet, director del Instituto Cervantes y crítico de arte, Suárez fue “un fotógrafo traspapelado que, fuera de su Galicia natal, todavía no ha sido descubierto por el gran público, ni apenas enseñado en solitario como se merece”.

Se exhibirán en el Cervantes parisino un total de 134 fotografías y más de un centenar de documentos, publicaciones, objetos personales y retratos de intelectuales a los que conoció a lo largo de su vida.

Todo ello se organiza cronológicamente siguiendo sus tres etapas vitales: Años 30, que se desarrolla entre 1930 y 1936; Exilio, una época en la que tras abandonar España debido a la Guerra Civil vive en Argentina, Uruguay y Japón; y Retorno, desde su regreso a España (1959) hasta su muerte (1974) en el olvido.

La exposición deja constancia de las relaciones y la amistad que Suárez mantuvo con escritores de la época, entre ellos Miguel de Unamuno, Rafael Alberti, Ramón Pérez de Ayala, Alejandro Casona o José Bergamín. Fue este último quien, refiriéndose a las fotografías, escribió: “Cuando detrás del espejo de la cámara oscura hay unos ojos vivos que piensan”, expresión de la que se extrae el título de la muestra.