Decía Nelson Mandela que la educación “es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”. Y aquí en Andalucía hemos dado buena muestra de ello. Es verdad que hemos partido de una situación histórica de desventaja y que nos queda mucho por andar y muchos escalones que subir, pero debemos estar orgullosos del esfuerzo que se realiza desde hace tantos años por constituir uno de los modelos educativos más modernos y justos del país.

Una gobernanza de la educación que no se olvida de la participación, los avances pedagógicos, la incorporación de las nuevas tecnologías, pero sobre todo donde la inclusión y la igualdad de oportunidades son una prioridad absoluta que ayuda a garantizar el éxito de cada alumno y cada alumna en su formación como personas y futuros profesionales.

La Educación se consolida como uno de los pilares fundamentales del gobierno andaluz. Y no solo en lo presupuestario, que aumentamos otra vez las cuentas un 3,7%, sino también promoviendo la calidad, la modernización y el éxito en el ámbito educativo.

Así vamos a seguir favoreciendo una enseñanza más individualizada y adaptada a las necesidades y particularidades de cada estudiante. Seguiremos reconociendo la función social del docente, los grandes héroes del siglo XXI, o garantizamos que, gracias a las becas autonómicas, nadie que no tenga recursos o haya aprobado, pero no llegue al 5,5 que exige el Gobierno, se quede sin estudiar.

En 2018 veremos los primeros frutos del Plan de Éxito Educativo y el del Desarrollo de las Lenguas en Andalucía. Dos planteamientos estratégicos que se orientan a reducir al 15% el abandono escolar temprano y que cada vez más el profesorado bilingüe tenga un nivel competencial de C1 en lengua inglesa. En definitiva, formación completa y capacidad de comunicarse con el resto del mundo, o lo que es lo mismo, una garantía para afrontar los retos del futuro.

Y también esperamos con gran ilusión poner en marcha las medidas y recomendaciones que los maestros y maestras de Andalucía nos han hecho llegar a través del proceso #RepensarLaPrimaria.  Hemos invitado a los claustros de los colegios a que reflexionen sobre esta etapa. A los docentes que están a pie de aula y que conocen mejor que nadie donde están las áreas de mejora metodológicas, pedagógicas y organizativas. Un diálogo abierto y sincero de la administración en el que han participado más del 80% de nuestros centros educativos de Primaria. Agradecemos sus aportaciones y tomaremos medidas sobre esta enseñanza que es la base de la escuela de hoy y de la Andalucía del mañana.

Y es que el sistema educativo andaluz, desde sus cimientos, tiene que tomar protagonismo en la transformación de nuestra sociedad y, en consecuencia también en nuestro tejido empresarial y productivo. El emprendimiento y la cualificación profesional al servicio del bienestar social y económico. De ahí la nueva Ley de Formación Profesional, que iniciará también este año su tramitación parlamentaria para atender a las necesidades de la sociedad y a las demandas del mercado laboral.

En definitiva, estos son algunos de los grandes objetivos del sistema educativo andaluz tanto del año que se fue como de este 2018, que comienza con los mejores deseos de seguir contribuyendo desde la administración educativa a una formación integral del alumnado, a que el profesorado siga recuperando los derechos laborales perdidos con la crisis y que la convivencia positiva sea la gran protagonista en nuestros centros.

Sonia Gaya Sánchez

Consejera de Educación