El psicólogo Andoni Anseán Ramos, director del Máster en Gestión Clínica y Sanitaria en Salud Mental de la Universidad Pablo de Olavide, ha indicado que la depresión, la ansiedad y el insomnio son los tres problemas de salud mental con mayor incidencia y prevalencia entre la población. Además, ha señalado que la esquizofrenia, el trastorno bipolar, los trastornos de la personalidad o las adicciones también afectan de manera importante a las personas en la sociedad actual.

Los datos no son muy esperanzadores, puesto que la tasa de prevalencia de las enfermedades mentales va en aumento. La depresión es el mejor ejemplo de ello. Actualmente, es la tercera causa de años vividos con discapacidad y la OMS calcula que en 2020 será la primera, por delante de cualquier otra enfermedad física.

El ritmo tan acelerado que vivimos actualmente y el alto nivel de exigencia de la sociedad puede favorecer el padecimiento de enfermedades mentales, puesto que impone unas exigencias estresantes y que, ante determinados perfiles vulnerables, da lugar a trastornos mentales. Además, “influye mucho el fenómeno de psiquiatrización de la vida cotidiana, de procesos vitales normales, como las separaciones, el duelo o el desempleo. Son motivos que antes no llegaban a las consultas y ahora suponen casi una cuarta parte de la atención primaria y, en cuanto a especializada, se calcula que el 25 por ciento de las demandas en Salud Mental no poseen trastorno mental diagnosticable”, explica Andoni Anseán.

Por lo general, las enfermedades mentales son más difíciles de abordar que las físicas, puesto que “no conocemos ni una sola causa de los trastornos mentales, ni tenemos marcadores biológicos para identificarlas, lo que las hace especialmente complejas a nivel clínico. No obstante, conocemos suficientemente la forma de prevenirlas y abordarlas, sólo que requieren un mayor esfuerzo de atención”, según este experto.

Sin embargo, existen formas de prevenir el padecimiento de trastornos mentales propiciando la concienciación y sensibilización social sobre ellos. Además, para ello el psicólogo cree fundamental realizar “un abordaje en edades tempranas y una enseñanza de la gestión de emociones. A nivel sanitario también se puede hacer una detección precoz y una intervención personalizada que minimice los efectos de un trastorno mental”. Y manifiesta que el día que esté igual de normalizada la atención y prevención de los trastornos mentales que otras enfermedades, se habrá avanzado mucho en este sentido.

Aunque las enfermedades mentales afectan cada vez a un mayor número de personas en nuestro país, en opinión de Anseán no existen recursos suficientes en la sanidad española que permitan atender adecuadamente a estos enfermos: “La reforma psiquiátrica de los años 90 se cerró en falso, dejando inacabada una alternativa real a los hospitales psiquiátricos. Aunque se ha avanzado bastante en los últimos 30 años, queda mucho por hacer. La crisis económica reciente no ha venido más que a dificultar este avance”, sostiene el director del máster.