Corea del Norte se replantea si seguir adelante con la celebración de la cumbre entre su líder, Kim Jong-un, y el presidente de EE. UU., Donald Trump, en Singapur, el 12 de junio, en vista de las propuestas formuladas por Washington para que desmantele de golpe su programa nuclear.

Todo ello ocurre tras el anuncio del Consejero de Seguridad Nacional estadounidense, John Bolton, de proponer una desnuclearización norcoreana siguiendo el “modelo libio”. Piongyang ha acusado a Estados Unidos de “tratar de imponer a su país el destino de las destruidas Libia e Irak”.