Desde el inicio del conflicto en Yemen el mes de marzo de 2015 y hasta el 8 de febrero, la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha documentado más de 15.000 víctimas civiles, entre ellos casi 6000 muertos y 9493 heridos.

El titular de la ONU para los Derechos Humanos, Zedi Ra’ad Al Hussein, expresó este lunes su inquietud por los civiles atrapados en los ataques entre los Houthis y sus fuerzas afiliadas, y los bombardeos de la coalición liderada por Arabia Saudita en la provincia de Taizz.

La Oficina de Derechos Humanos verificó que entre el 1 y el 8 de febrero fallecieron 27 personas y 76 resultaron heridas, más del doble de víctimas civiles que las confirmadas la semana anterior, y destacó que estas cifras pueden ser más elevadas.

Durante el mismo periodo también se registraron hostilidades por parte de las fuerzas Houthi, en las provincias de Hudaydah y Hajja, así como ataques aéreos de la Coalición en zonas bajo el control de las fuerzas Houthi, en las provincias de Sana’a, Sa’ada, Hudaydah y Amran.

El incremento de los enfrentamientos armados en Taizz en las últimas semanas ha aumentado el temor de que la violencia se extienda de las zonas suburbanas de esa ciudad a otros distritos, como la zona de Alhuban que está densamente poblada.

El Alto Comisionado recordó que “las partes en conflicto están obligadas constantemente a tratar de salvar a la población civil, respetando los principios de distinción, proporcionalidad y prevención”.

Foto: OCHA / Philippe Kropf