La hipertensión arterial (HTA) es uno de los problemas médicos más importantes, tanto por ser el factor de riesgo cardiovascular más prevalente, como por su efecto negativo sobre la salud y la calidad de vida de las personas. El jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, el  doctor Isidoro Rodríguez Tejero, afirma que “se ha relacionado, entre otros, con la aparición de infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca y renal, ictus, aneurisma y disección aórtica, arritmias cardiacas y alteraciones retinianas”.

¿Cómo controlar las cifras de la hipertensión arterial?

Según el cardiólogo del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, “en el tratamiento de la hipertensión arterial es fundamental adoptar diversas medidas no farmacológicas (cambios en el estilo de vida) que pueden ser muy efectivas en el control de la presión arterial, llegando incluso a evitar el uso de medicamentos antihipertensivos en algunos casos”. A su juicio, estos serían esos cambios en los hábitos:

  • Reducción del peso. Existe una clara relación entre sobrepeso-obesidad y la presencia de HTA. Cuanto más peso se reduce, más marcada es la disminución de la tensión arterial.
  • Abandono del tabaco. Aunque el cese del tabaquismo disminuye la presión arterial, es probablemente la medida aislada no farmacológica más eficaz en la reducción de la incidencia de accidentes cardiovasculares.
  • Moderación en el consumo de alcohol. En todos los hipertensos se recomienda moderar el consumo de alcohol a no más de 20-30 gramos de etanol diario en varones y a no más de 10-20 gramos en mujeres.
  • Moderación en el consumo de café. El café produce una subida de la presión arterial ligera y de corta duración. No se prohíbe por sistema, pero sí se recomienda limitar el consumo a 2-3 tazas diarias.
  • Restricción del sodio. Se recomienda la disminución del aporte de sodio en la dieta a menos de 5-6 g/día de cloruro sódico. Optar por condimentar con limón, ajo, cebolla y especias y evitar salsas, precocinados y conservas.
  • Otras modificaciones en la dieta. Seguir una dieta rica en frutas, verduras y productos lácteos desgrasados, con un contenido reducido de colesterol y grasas saturadas. Consumir más pescado que carne. Reducir al máximo los hidratos de carbono de absorción rápida (pasteles, dulces, bollería).
  • Ejercicio físico. Andar, correr, nadar, bailar o montar en bicicleta, de forma regular (30-45 minutos diarios)  se asocia con reducción de la presión arterial, peso, grasa corporal y perímetro abdominal, produciendo elevación del “colesterol bueno”. Los ejercicios isométricos intensos (pesas) pueden tener un efecto perjudicial sobre la presión arterial (contribuyendo a su elevación).

A nivel mundial, se estima que padecen hipertensión arterial 1.500 millones de personas. Su prevalencia en España se estima alrededor de un 35%, llegando al 40% en edades medias de la vida y cerca del 70% en mayores de 65 años, afectando en la actualidad a unos 11 millones de personas. El progresivo envejecimiento de la población hará que en los próximos años el número de hipertensos siga incrementándose. La prevalencia es mayor entre diabéticos y prediabéticos.

Un dato muy significativo es que un 33% de los hipertensos no sabe que lo es y otro 33%, a pesar de tener un tratamiento farmacológico prescrito, presenta cifras de tensión arterial mal controladas. Por ello es de suma importancia vigilar periódicamente las cifras de presión arterial.