El calor y sudor que este provoca es uno de los mayores problemas para el cuidado de nuestras pestañas una vez llegado el verano. “Se pueden poner extensiones sin peligro alguno, pero debe hacerse mantenimiento o relleno de una manera más frecuente, y aplicando sellador para que duren más. También, habría que lavarlas bien con un cleanser y peinarlas con cepillo regularmente”, comenta Bárbara Torres, distribuidora oficial en España de la firma británica Nouveau Lashes.

Debido a que el ciclo natural de las pestañas es de 90 días, Bárbara aconseja pedir cita para su mantenimiento cada dos-tres semanas y así garantizar su máxima plenitud. El incumplimiento de estos cuidados puede causar una caída prematura de las pestañas.  

Cómo mantenerlas en casa y a diario

Durante las primeras dos horas después de ponernos las extensiones, no deben mojarse las pestañas al igual que días después al tratamiento, no debe utilizarse vapor en la cara, ni acudir a saunas, piscinas, la playa o simplemente lavarse la cara con agua caliente. Tampoco debe usarse máscara (sólo con base de agua en las puntas) o limpiador de ojos waterproof en las pestañas, ya que puede afectar seriamente a su unión.

Bárbara Torres incide en el uso o no de cosméticos específicos para su cuidado: “Es importante no realizar permanente a las extensiones ni usar rizador de pestañas, tampoco en las naturales ya que se partirán. Igualmente, recomiendo no frotar los ojos por el cloro de las piscinas y usar siempre un buen sealant, transparente o negro, para aumentar la longevidad de las extensiones”.