La sobreexplotación pesquera, la contaminación marina y la destrucción del hábitat de especies en peligro de extinción son las principales amenazas que atentan contra la subsistencia de los océanos.

En su última Cuenta Pública, la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, destacó las nuevas áreas de protección oceánica, que implican un avance irreversible para proteger y conservar los mares para las futuras generaciones: “Con su creación, Chile llegará a la histórica cifra de más de 1 millón de kilómetros cuadrados de su mar completamente protegido y se constituye en un líder mundial en la conservación marina”, celebró la presidenta el pasado 1 de junio.

A estas áreas protegidas, entre las que se encuentran el Parque Marino Nazca Desventuradas con 300 mil km2 y una red de parques y áreas marinas protegidas de 12 mil km2 en el Archipiélago de Juan Fernández, se sumó tras la consulta indígena, la aprobación de 700 mil km2 en Isla de Pascua.

Esta consulta, que se realizó por primera vez en Chile, respetó la voluntad del pueblo rapanui de proteger el uso ancestral del mar y sus costumbres de pesca.