Concretamente, en Tapachula, 1.699 personas han solicitado asilo, unos 3.000 migrantes han decidido seguir caminando hacia el norte y este miércoles se encontraban en Huixtla (Chiapas), además, 495 hondureños han pedido el retorno asistido a su país.

Huyen de la violencia, es lo que dicen todos, y también de la persecución”, explica Pierre Marc René, oficinal de información pública de ACNUR México, que se encuentra en Tapachula, al sur del país. “Otros buscan mejores oportunidades, una mejor vida”.

ACNUR ha movilizado personal y recursos al sur de México. Unos 45 oficiales se encuentran en Tapachula, Estado de Chiapas. Los equipos de ACNUR brindan asistencia técnica para registrar las solicitudes de asilo. “Según las historias que nos están contando, hay muchos que tienen posibilidades de conseguir asilo”, dice René. La mayoría de los que viajan son familias, con niños. Están soportando temperaturas de hasta 32º C con una alta humedad.

ACNUR también está identificando a aquellos que son particularmente vulnerables, aconsejándoles sobre sus mejores opciones. Esto ha provocado que algunos menores no acompañados y separados decidan solicitar asilo en Guatemala. La Agencia de la ONU para los Refugiados también está supervisando los retornos y las deportaciones de Guatemala, para garantizar que se den de forma voluntaria y respeten el principio fundamental de no devolución.

En Honduras, ACNUR está monitoreando la situación en la frontera con Guatemala y trabajando con las autoridades para garantizar la recepción segura para aquellos miembros de la caravana que regresan.

El Instituto Nacional de Migración de México ha recibido, según un comunicado del Gobierno,  495 solicitudes de hondureños para acogerse voluntariamente al retorno asistido a su país de origen.

UNICEF / Adriana Zehbrauskas