La doble misión viajará 8 500 millones de kilómetros

El sábado 20 de octubre a las 03:45 horas (CEST), la misión a Mercurio europeo-japonesa BepiColombo fue lanzada con éxito desde el puerto espacial de Kourou (Guayana Francesa) a bordo de un lanzador Ariane 5. El satélite construido por Airbus para la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), inicia su largo viaje de unos 8 500 millones de kilómetros a través del sistema solar interior para llegar al planeta más próximo al Sol en siete años.

A partir de 2025, dos sondas espaciales explorarán por primera vez simultáneamente Mercurio y sus alrededores. Entre otras cosas, sus cámaras cartografiarán la superficie del planeta con más detalle que nunca. Los datos que obtengan sus 16 instrumentos científicos proporcionarán información de la composición geológica y química del planeta, sobre la estructura y las propiedades de su campo magnético, y acerca de su interacción con el viento solar.

“Esta misión tan compleja es el resultado de una modélica cooperación internacional entre 83 empresas de 16 países europeos y Japón”, comentó Nicolas Chamussy, Responsable de Space Systems. “Este esfuerzo internacional con los equipos de Airbus de cinco países, es la consecuencia natural del deseo de la humanidad por descubrir más acerca de este pequeño y desconocido planeta, así como los orígenes mismos del sistema solar. Todas las grandes misiones conllevan grandes retos y Airbus ha tenido que desarrollar sofisticadas soluciones de control térmico e incluso paneles solares especiales capaces de inclinarse 75 grados con respecto al Sol para limitar la temperatura. Ahora su cometido es completar el viaje sano y salvo y conseguir los datos científicos que todos estamos esperando.”

El Ariane 5 aceleró a Bepi por encima de la velocidad de escape que se necesita para vencer la atracción de la gravedad terrestre. A continuación la sonda espacial se situará en una órbita similar a la que tiene la Tierra alrededor del Sol y viajará a una velocidad de crucero de alrededor de 120 000 km/h. En su ruta hacia Mercurio, BepiColombo deberá ir ajustando su órbita por medio de maniobras de frenado para aproximarse al planeta lentamente.

El centro de control ESOC (Centro Europeo de Operaciones Espaciales) de Darmstadt, ha diseñado una sofisticada ruta a través del sistema solar interno. Transcurridos solo 60 días desde el lanzamiento, deberá accionar el freno para reducir la velocidad de Bepi: un sistema de propulsión eléctrica y un total de nueve asistencias gravitatorias (1 a la Tierra en abril de 2020, 2 de Venus y 6 de Mercurio) suministrarán a BepiColombo la energía que requiere. De los cuatro motores de iones de xenón con los que cuenta, solo dos como máximo funcionarán simultáneamente en este largo trayecto: en total más de 700 días, de los cuales, hasta cuatro meses lo harán de manera ininterrumpida. Los motores están alimentados por dos paneles solares de 1,80 metros de ancho por 14 metros de largo cada uno. El propulsor de iones, así como un sistema adicional de propulsión química y los generadores solares están incorporados en el Módulo de Transferencia de Mercurio (MTM), el módulo de propulsión del viaje interplanetario a Mercurio.

Su recorrido total de 8 500 millones de kilómetros -equivalente a un viaje de ida y vuelta a Neptuno- supone que Bepi debe cubrir 38 veces la máxima distancia que existe entre la Tierra y Mercurio. En 2025, tras un viaje de siete años y 18 vueltas alrededor del Sol, se desprenderá el MTM. A partir de ese momento, los orbitadores se abastecerán utilizando energía solar y por medio de su propio sistema de propulsión. A continuación, la sonda espacial entrará en una órbita alrededor de Mercurio y los dos orbitadores podrán alcanzar sus propias órbitas alrededor del planeta para comenzar la auténtica exploración científica de Mercurio.