La poderosa voz de la cantante estadounidense ofrece un recital íntimo y comprometido

 – Barbara Hendricks, Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2000, ha presentado “Road to freedom” (“Camino a la libertad”), una colección de espirituales negros, góspel y blues, en la cuarta jornada del IV Tío Pepe Festival. En este recital, la cantante estadounidense no solo ha hecho gala de una enorme voz y poder de transmisión, sino que ha dejado patente en todo momento su compromiso con la libertad y el movimiento por los derechos civiles. En los Jardines de la Villa Victorina de González Byass, la comprometida artista nacida en Arkansas en 1948 ha ofrecido un recital muy íntimo con el que ha viajado directamente hasta sus raíces, tan solo acompañada de su portentosa voz y de los músicos suecos Ulf Englund, a la guitarra, y Mathias Algotsson, al piano y al órgano.

“Hoy más que en ningún otro momento en mi vida siento que es absolutamente necesario continuar la lucha por la justicia y la libertad para todos en el mundo”. Antes de estas palabras introductorias y de presentar a sus músicos, la cantante ha inaugurado el directo con “Improvisation on Feeling Bad Blues”, de Ry Cooder, y “People get Ready”, de Curtis Mayfield. Canciones como “We shall not be moved”, “Ain’t gonna let nobody turn me around” y “Amazing grace” han dado continuidad a un recital en el que Hendricks no ha abandonado el escenario en ningún momento, dando además mucho juego a sus músicos —por ejemplo, a su pianista al inicio de “Strange fruit”— y recitando en muchos momentos algunas grandes citas de Martin Luther King.

_AB57279Tras aparcar su carrera como soprano y mudarse a vivir a Estocolmo, la gran dama de la lírica ha viajado a finales de la década de los cincuenta del siglo pasado, cuando acompañaba a su padre, pastor metodista, cantando espirituales negros y góspel en la iglesia de su Arkansas natal. Desde aquellos inicios han transcurrido ya cuatro décadas de carrera musical sin dejar en ningún momento de luchar por la libertad y los derechos humanos. “El arco de la historia es largo, pero siempre se dobla hacia la justicia”, ha citado en un momento de la velada que la cantante norteamericana ha ofrecido en el IV Tío PepeFestival.

Después de interpretar otras composiciones muy conocidas como “Eyes on the Prize”, “Down in Mississippi” y “I wish I knew how it would feel to be free”, ha recitado en español el primer artículo de la declaración de los Derechos Humanos de la Asamblea General de las Nacionales Unidas —“Todos los seres humanos nacen libres (…) y deben comportarse fraternalmente los unos con los otros— y ha enviado un encendido alegato para poner fin a la tragedia humanitaria que sufren cientos de miles de refugiados. Cercana en todo momento con su público, que ha llenado este bello recinto ajardinado de González Byass, ha cerrado el recital con “Sometimes I feel like a motherless child” y el medley “Freedom”, que ha incluido el mítico “We shall over come”, himno de los promotores de los derechos civiles en América.

La cuarta y penúltima jornada del IV TIO PEPE Festival ha continuado con las cenas del Festival y con un animado rato en los diferentes “corners” del Tío Pepe Festival Club, un espacio singular en el corazón de las bodegas jerezanas donde también se han podido degustar diferentes tapas selectas, copas y cócteles.