Cerca de 21.700 personas llegaron a Italia por vía marítima entre julio y septiembre, la cifra más baja para este periodo en los últimos cuatro años, reveló la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en un informe divulgado este jueves.

España ha notado un aumento del 90% en las llegadas de migrantes en el tercer trimestre de 2017 en comparación con el año anterior. La mayoría de las 7.700 personas que llegaron al país provenían de Marruecos, Costa de Marfil y Guinea. Las llegadas por vía terrestre fueron en su mayoría refugiados de Siria.

Grecia también ha registrado más llegadas por vía terrestre y marítima desde el verano.  En septiembre, cerca de 4.800 personas alcanzaron sus costas, la cifra más alta desde marzo de 2016. El 80% de los migrantes y refugiados eran oriundos de Siria, Iraq y Afganistán, dos tercios de ellos mujeres y niños.

Asimismo, ACNUR reporta más llegadas a Chipre, y por primera vez desde febrero de 2015, nuevas llegadas a Rumania desde Turquía a través el Mar Negro.

Aunque menos migrantes han elegido la ruta del Mediterráneo central, más de 3.000 han fallecido en el mar en lo que va de año.
El informe resalta la vulnerabilidad de los migrantes, incluidas las mujeres y los niños víctimas de la trata, así como la de los más de 15.200 menores no acompañados y separados que han llegado a Europa en 2017.

“ACNUR continúa abogando por un mayor acceso a vías seguras y legales, tal como el reasentamiento y la reunificación familiar”, declaró Pascale Moreau, la directora de la oficina de ACNUR para Europa. “Es crucial que las personas puedan tener acceso al asilo en los países europeos”, apuntó.

Las llegadas se acompañan del rechazo de varios países, una práctica que se debe investigar y eliminar, recalcó el ACNUR, que pide más apoyo de los países europeos para encontrar 40.000 lugares de reasentamiento adicionales a lo largo de 15 países en la ruta del Mediterráneo central.