La Asociación Nacional de Psicólogos Clínicos y Residentes muestra  la necesidad de aumentar el número de especialistas en psicología clínica

Una de cada cuatro personas sufrirá un trastorno mental a lo largo de su vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se calcula que, actualmente, sólo en España, dos millones y medio de personas sufrieron depresión. El suicidio representa ya el 1,5% de las muertes en todo el mundo, lo que le sitúa entre las veinte causas de muerte más frecuentes y es la primera causa de muerte entre adolescentes europeos. Afortunadamente, la sociedad ha tomado conciencia de la importancia de la salud mental. De hecho, este año, la OMS, bajo el título ‘Depresión: Hablemos’, ha dedicado el Día de la Salud a esta problemática.

No obstante, todavía queda mucho camino que recorrer para alcanzar unos tratamientos efectivos y que lleguen a todas las personas. Recientemente, un estudio llevado a cabo con más de 1.200 pacientes en toda España ha puesto de manifiesto que el tratamiento psicológico puede mejorar entre tres y cuatro veces más la respuesta en los trastornos de ansiedad y depresión, que son los más comunes, que el tratamiento habitual, basado exclusivamente en psicofármacos.

Sin embargo, la dotación de psicólogos clínicos en el SNS es “inaceptablemente” baja. En campos como el de Atención Primaria, donde se atiende a la mayoría de las personas con problemas psicológicos, no hay psicólogos clínicos; y el número de plazas del programa PIR ofertadas por el Estado para poder ejercer mañana como psicólogos clínicos es de sólo unos 130 al año.

Por esta razón, desde la Asociación Nacional de Psicólogos Clínicos y Residentes (ANPIR) se pone en marcha una campaña con el objetivo de que tanto los pacientes y sus familiares como los profesionales de la salud y la población general tomen conciencia de la necesidad de aumentar el número de especialistas en Psicología Clínica en España. Desde la Asociación “pensamos que esto repercutirá directamente en beneficio de todas las personas que sufren un trastorno mental y que no pueden acceder a tratamientos psicológicos de calidad”.