El Hospital Reina Sofía de Córdoba incorpora la cirugía robótica

– La consejera de Salud, Marina Álvarez, ha subrayado en Córdoba la apuesta por la cirugía robótica que está realizando Andalucía, recordando que Málaga y Sevilla también cuentan con un robot Da Vinci. Asimismo, el Servicio Andaluz de Salud ya trabaja en la licitación de otros dos equipos robóticos para Cádiz y Granada, por lo que la comunidad sumará un total de cinco equipos para intervenciones quirúrgicas, a los que se suma el equipo de formación que alberga el Centro de Simulación Avanzado de Simulación e Innovación Tecnológica (CMAT).

Estas declaraciones las ha hecho en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, que ha incorporado recientemente un robot quirúrgico Da Vinci que mejora la precisión, aumenta la seguridad de la actividad quirúrgica y reduce las secuelas para el paciente. La titular de Salud ha visitado el quirófano de nueva construcción que alberga el robot Da Vinci.

El objetivo de esta incorporación tecnológica, según ha destacado la consejera “es seguir mejorando los resultados quirúrgicos, ya que esta tecnología aporta mayor precisión, visibilidad y capacidad de maniobra al cirujano“. De esta forma, “nuestros profesionales consiguen realizar una cirugía más precisa y con mejores resultados funcionales, mejor calidad y más seguridad en el proceso quirúrgico”, ha añadido.

Con el sistema Da Vinci el cirujano no opera directamente sobre el paciente, sino que lo hace en una consola situada al lado, desde donde maneja virtualmente unas pinzas. La visión en tres dimensiones con un aumento de hasta 10 veces, permite trabajar con una gran precisión. El sistema traduce los movimientos de las manos del médico en impulsos que son trasmitidos de forma literal a los brazos robóticos permitiendo llegar a zonas de difícil acceso.

Para poner en marcha este avance tecnológico, el Hospital Reina Sofía ha creado una comisión de cirugía robótica compuesta por profesionales de todas las especialidades en las que el Da Vinci será utilizado: Cirugía General, Urología, Ginecología, Anestesia y Reanimación, Cirugía Oral y Maxilofacial, Cardiovascular, Cirugía Torácica y Otorrinolaringología. El objetivo es hacer una planificación multidisciplinar, a fin de aplicar las técnicas quirúrgicas robóticas a la práctica diaria en los procedimientos más prevalentes y de mayor relevancia de cada una de las especialidades indicadas.

Las primeras especialidades en comenzar a utilizar el robot quirúrgico para algunas patologías han sido Cirugía General y Urología, pero de forma progresiva se extenderá a Ginecología, Cirugía Oral y Maxilofacial y Otorrinolaringología, una vez vayan recibiendo la formación necesaria para el uso del sistema. Además, las especialidades que ya usan el Da Vinci (Urología y Cirugía General), realizarán mayor diversidad de intervenciones. Hasta el momento, se han realizado operaciones de proctología y colorrectal y, en breve, se realizarán operaciones de recto y suelo pélvico.

Asimismo, ofrece un aprendizaje más rápido (especialmente útil para los médicos residentes), facilita el acceso a cualquier punto de la anatomía del paciente (gracias a sus brazos, que giran 360º), reduce el tiempo operatorio respecto a la laparoscopia para el mismo tipo de intervención y elimina el riesgo del temblor fisiológico o el cansancio postural tras muchas horas de intervención. Por tanto, las ventajas son incuestionables en términos de precisión, tanto en el proceso, como en la fase reconstructiva.

El robot Da Vinci se compone de tres elementos: consola quirúrgica, carro del paciente y torre de visión. La consola es el lugar en el que el cirujano dirige la intervención controlando la fibra óptica y los instrumentos mediante manipuladores y pedales. El carro es el lugar donde se posiciona al paciente y cuenta con cuatro brazos móviles e intercambiables. Y la torre de visión es la unidad central de elaboración y procesamiento de la imagen para obtener una visión en 3D real.