Esta especie vulnerable de hábitats esteparios se localiza en las provincias de Almería y Granada

Los trabajos de seguimiento que realiza la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio han confirmado la existencia en Andalucía de 15 territorios ocupados por machos reproductores de alondra ricotí, una especie de hábitats esteparios incluida en el Plan de Recuperación y Conservación de Aves Esteparias de Andalucía con la categoría de Vulnerable. De la cifra total, 12 se localizan en la provincia de Almería y tres en Granada.

Cabe destacar que al igual que en el resto de España, el número de efectivos en Andalucía ha descendido respecto al último censo completo realizado en 2015, en el que se contabilizaron 21, observándose una tendencia regresiva y un elevado grado de fragmentación espacial y aislamiento poblacional. No en vano, a lo largo de su franja oriental de distribución en todo el territorio nacional existen poblaciones muy pequeñas  y fragmentadas en la Comunidad Valenciana, Comunidad de Murcia, Castilla-La Mancha y Andalucía, con núcleos muy aislados unos de otros y con escasa  o nula conexión entre sí.

En este contexto, la consejería está desarrollando, en el marco del plan de recuperación y conservación de aves esteparias, un programa de actuaciones apoyado con financiación europea y destinado a mejorar el hábitat de los núcleos que todavía están ocupados por la alondra ricotí. Así mismo, esta especie continuará siendo objeto de un estricto programa de seguimiento en los próximos años con el fin de controlar la evolución de estas poblaciones y la efectividad de las medidas de conservación, sin olvidar la prospección y búsqueda de lugares hacia los que se pudiera haber movido o permanecido. No obstante, se hace necesaria una acción coordinada a nivel nacional para asegurar la conectividad entre todos los núcleos con presencia de alondra ricotí y su correcto estado genético.

Cabe destacar que desde 2006 la prioridad de la Junta ha sido la de confirmar y cuantificar las poblaciones reproductoras conocidas de la especie durante las últimas décadas para la metapoblación de la provincia de Almería, localizadas en los ámbitos de Cabo de Gata-Níjar, Tabernas-Sorbas, Sierra de Gádor y Sierra de Filabres-Baza, así como del núcleo existente en El Padul (Granada). Además, desde 2012, año en el que la consejería identificó 335 áreas potencialmente aptas para albergar poblaciones de esta especie, se han muestreado las zonas más conservadas de dichos monte, que representan el 20 % de los parches que incluían el 50 % de la superficie de hábitat potencial, con resultados siempre negativos, por lo que resulta poco probable que existan poblaciones autosostenibles no localizadas.

La alondra ricotí, un paseriforme de pequeño tamaño, presenta una gran especificidad con respecto al hábitat que ocupa. Los lugares adecuados para ella son zonas con escasa pendiente en un contexto de paisajes relativamente llanos, donde predomina la presencia de matorral disperso alejado de paisajes muy forestales. Estas áreas potenciales, que habitualmente están fuera de entornos montañosos, han sido secularmente ocupadas por una agricultura que se ha ido expandiendo e intensificando progresivamente, lo cual ha desencadenado una pérdida paulatina de hábitat óptimo.

Esta ave insectívora se caracteriza por un comportamiento reproductor en el que los machos regentan y defienden mediante su canto característico un territorio en el que pueden contar con una o más hembras, cada una de las cuales puede hacer un nido, un hecho que hace que en esta especie no se pueda hablar de parejas en sentido estricto. Su presencia se hace casi imperceptible ya que vuela muy poco y se mueve más andando por el suelo, entre el matorral, a modo de un pequeño ratoncillo. La única manera de poder detectarla es mediante el canto de los machos en el periodo reproductor, que va de febrero a mayo en nuestra región y que se suele producir a primera hora de la madrugada, antes de la salida del sol. Por ello solo se puede cuantificar sus poblaciones mediante la localización de machos reproductores a través de su canto.

Para la elaboración del censo de esta ave, la consejería ha contado con la colaboración de la Estación Ornitológica de El Padul (Granada).