Tras 27 años de disputa, este acuerdo podría allanar el camino del pequeño Estado balcánico hacia la UE y la OTAN. Por eso, la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, ha calificado de “histórico” el pacto logrado este martes entre Atenas y Skopje sobre el nombre de la Antigua República Yugoslava de Macedonia, un conflicto que ha frenado las aspiraciones del país a ingresar en el bloque por el veto griego.

El nombre elegido es “República de Macedonia del Norte”, aunque en un principio los socios de gobierno de Tsipras, Griegos Independientes, habían asegurado que se opondrían a cualquier acuerdo que implicase el uso de la palabra Macedonia.

Tras el maratón negociador, el primer mionistro de Grecia, Alexis Tsipras, y su homólogo macedonio Zoran Zaev, han acordado que el pequeño estado vecino tendrá un nombre compuesto con una referencia geográfica y que aplicará “Erga Omnes”, es decir para todos los usos.

Las conversaciones bilaterales se reanudaron después de que Zoran Zaev, el sucesor del nacionalista Nikola Gruevski, llegara al poder.

Para Macedonia el reto era conseguir luz verde en la cumbre europea de junio para iniciar las negociaciones de adhesión con la UE y una invitación para unirse a la OTAN en la cumbre de la Alianza los próximos 11 y 12 de julio.

A cambio de la posibilidad de conservar, al menos en parte, el nombre de Macedonia, Atenas insiste en que Skopie revise su Constitución para garantizar que se utiliza tanto a nivel internacional como doméstico.

(fuentes: Agencias, Euronews)