En conmemoración del Día Internacional contra la Utilización de Niños Soldados, la Representante Especial del Secretario General para la cuestión de los niños y los conflictos armados, Virginia Gamba, ha destacado la importancia del proceso de reintegración de los menores tras su liberación por parte de grupos armados.

La reciente puesta en libertad de más de 300 niños soldado en Sudán del Sur ha supuesto una noticia positiva para la Representante Especial del Secretario General para la cuestión de los niños y los conflictos armados, Virginia Gamba. Sin embargo, esa satisfacción no oculta una realidad menos complaciente: muchos de estos menores vuelven a formar parte de los grupos armados que los reclutaron.

Esa circunstancia -señala- se produjo el año pasado en la República Centroafricana. Tras la liberación de 3000 niños solo se contaba con recursos para reintegrar a la mitad y por una duración de seis meses. Ante la falta de financiación, la otra mitad volvió a unirse voluntariamente a grupos armados. “Esto por lo menos son tres, cuatro años y no hay recursos. Así que es muy importante que los Estados miembros de Naciones Unidas entiendan que no es chiste, la reintegración es un proceso. Si no se hace bien puede convertirse en un círculo vicioso donde puede haber rereclutamiento de niños de forma voluntaria”, afirma.

Concretamente, Gamba mencionó como ejemplos de reintegración exitosa de menores los casos en Nepal, Sri Lanka, Chad o Uganda. Además, destacó las peculiaridades del caso de Colombia, un país que sigue una política de Estado de dar dinero, recursos y capacidad a los niños que quieren escapar de los grupos armados.

En relación con la firma de paz entre el Gobierno y las FARC, la Representante destacó la inclusión de un artículo que sugirió a los facilitadores del Acuerdo. “Había como un plan de acción específico para reintegración de los niños y esto está teniendo bastante éxito. Todavía deja mucho que desear, pero está teniendo éxito”, comenta.

Fuente: ONU NOTICIAS

Foto: ONU