Cuando el 2017 toca a su fin, conviene echar la vista atrás para hacer balance de lo que los últimos 12 meses han supuesto en materia ambiental.

El conjunto de la sociedad ha sido testigo de las fuertes consecuencias del calentamiento global. Sin ir más lejos, España se ha enfrentado a la que, según los expertos, será la peor sequía de nuestra historia. A escala planetaria, la situación no ha sido mejor. Las conclusiones del panel de expertos de la iniciativa World Wide Weather Atribution (WWA), institución científica dedicada a analizar la repercusión del cambio climático sobre los fenómenos meteorológicos, son indiscutibles: el aumento de la temperatura terrestre triplica la probabilidad de que se produzcan fenómenos meteorológicos extremos como el huracán Harvey.

Esta alarmante realidad ha impulsado una reacción desde todos los ámbitos de la sociedad, especialmente desde el institucional. Aunque durante este año el consenso alcanzado en la COP21 de París se ha visto sacudido por el escepticismo de los dirigentes de países como China o Estados Unidos, las conclusiones de la última reunión de la Cumbre del Planeta en París han supuesto un punto de inflexión que refleja el compromiso político frente al cambio climático.

Este compromiso apunta en una doble dirección: la reducción de emisiones y la creación de plataformas que favorezcan el desarrollo de la economía circular. Respecto a este punto, las instituciones andaluzas no han querido quedarse atrás. Ejemplo de ello es el Plan de Acción por el Clima y la Energía de Sevilla, que cuenta con 78 medidas concretas para luchar contra el cambio climático y reducir un 40% los gases de efecto invernadero hasta 2020. También Ecoembes, a través del reciclaje, se postula como uno de los agentes principales dentro de un modelo económico circular en nuestro país.

Aunque todavía no podemos ofrecer cifras consolidadas, confiamos en que cerraremos 2017 con datos positivos en materia de reciclaje, que continuarán la tendencia de 2016, cuando en Andalucía reciclamos 244.694 toneladas de envases, un 5,6% más con respecto al año anterior. El esfuerzo de nuestros vecinos, unido al del resto de españoles, hizo que en el conjunto de España se reciclaran 1.351.903 toneladas de envases, lo que supone una tasa del 76%, cuatro puntos más que en 2015.

Sin embargo, no nos conformamos. Queremos ir más allá y, con vistas a 2020, nos hemos fijado un objetivo: alcanzar una tasa de reciclaje de envases domésticos del 80%, cinco puntos porcentuales por encima de los objetivos marcados por la Comisión Europea.

Para lograrlo, además de promover el reciclaje, nos serviremos de otras herramientas como son el ecodiseño y la innovación. El 80% del impacto ambiental de los envases se produce en su fase de diseño, y es en este punto donde las empresas juegan un papel fundamental. En este sentido, estamos orgullosos del compromiso de las compañías andaluzas en su camino hacia la economía circular. Según los datos del VI Plan Empresarial de Prevención (2015-2017), el ecodiseño ha reducido la utilización de 1.933 toneladas de materias primas en la fabricación de envases en Andalucía, un esfuerzo que contribuye notablemente al cuidado del medioambiente.

Somos conscientes de los retos que acompañan a todos estos planes, pero estamos convencidos de que 2018 será un año crucial. Gracias a la colaboración de la ciudadanía, las empresas e instituciones públicas hemos consolidado un modelo que ha conseguido grandes logros. Por ello, a 2018 le pedimos que el espíritu de colaboración continúe guiando nuestros pasos hacia la economía circular y hacia una sociedad inspirada sobre los valores del medioambiente y la sostenibilidad.

Antonio López

Gerente de Ecoembes en Andalucía